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José María González Sánchez

BIOGRAFÍA
se desplaza a Barcelona en 1999 después de cursar Ciencias Económicas para realizar el curso de dirección cinematográfica en el CECC, Centre d’Estudis Cinematogràfics de Catalunya, en Barcelona. Ha realizado diferentes cortometrajes documentales y de ficción y en el año 2006 ha producido y realizado de manera independiente un largometraje documental titulado “... txorixak galduta egozenian” que ha sido estrenado comercialmente en diferentes salas de Euskadi durante el año 2006, además de ser seleccionado para diferentes festivales nacionales e internacionales ha sido galardonado con el premio al mejor documental en el único festival de carácter etnográfico de España, también fue presentado en el Festival de Cine Internacional de San Sebastián de ese mismo año; actualmente está en fase de preproducción de su segundo largometraje documental titulado ”La Tierra de los Cuatro Lugares”
Barcelona...
Hace casi ocho años que vivo en esta ciudad y son varios los sentimientos que me asaltan cuando pienso en ella, pero si tengo que escribir a cerca de alguno en concreto que sobresalga por encima de los demás me tengo que remontar a hace un par de años, cuando, durante una conversación matinal, un amigo me dijo unas palabras que hasta el día de hoy me hacen reflexionar, teniéndolas siempre presentes: “... aquí no se queda nadie José Maria, todo el mundo pasa.”
Es cierto, todas las personas que he conocido de una manera más estrecha, salvo una que es el único natural de aquí, todas sin excepción, ya no están, se han ido o están pensando en hacerlo, al igual que yo.
Ese sentimiento de ausencia, de presencia efímera de las personas cercanas, sin yo saberlo, siempre me ha acompañado, y a día de hoy, todavía no me ha abandonado.
Barcelona es una ciudad bella que se preocupa excesivamente por su imagen externa y por esas presencias efímeras de chancletas y camisetas del Barça que no buscan más que sol y playa, una tienda que comprar, un monumento que fotografiar o una borrachera que pasar y se olvida de todos aquellos que la buscamos con la esperanza de encontrarla como nuestro lugar en este mundo. Aún así, seguimos dándole oportunidades, día tras día, hora tras hora; y soy consciente de que si finalmente lo logramos, habremos tenido que pagar un precio muy alto para conseguirlo, porque Barcelona es una ciudad que te puede dar mucho, pero que siempre te pedirá a cambio algo muy preciado para ti.
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